Así vivimos la Fiesta de la Naturaleza en Alcossebre: un día para reconectar con la Serra d’Irta
El pasado domingo 24 de mayo vivimos una de esas jornadas que recuerdan por qué existen lugares especiales. En Camping Ribamar abrimos nuestras puertas para celebrar la Fiesta de la Naturaleza, una mañana pensada para compartir, aprender, explorar y disfrutar del entorno privilegiado que nos rodea en plena Serra d’Irta; uno de los tesoros naturales más bonitos de Alcossebre.
Y la respuesta no pudo ser mejor.
Familias, amantes de la naturaleza, ciclistas, curiosos, vecinos y visitantes llenaron el camping desde primera hora de la mañana para participar en una programación que unía sostenibilidad, producto local, divulgación ambiental y actividades al aire libre. Una combinación perfecta para celebrar todo aquello que hace único este rincón del Mediterráneo.
Porque si algo quedó claro durante esta edición de la Fiesta de la Naturaleza es que en Alcossebre todavía existen lugares donde el tiempo se vive de otra manera.
Una mañana diferente en plena naturaleza
Desde las 9 de la mañana comenzó el movimiento en el Camping Ribamar. Los colaboradores y expositores fueron llegando poco a poco mientras el camping despertaba rodeado por el sonido del mar, el viento entre los pinos y la tranquilidad habitual de la Serra d’Irta.
A las 9:30 h inauguramos oficialmente la Fiesta de la Naturaleza y el mercadillo ecológico, que rápidamente se convirtió en uno de los espacios más visitados de la jornada.
El ambiente era exactamente el que esperábamos: gente paseando sin prisas, conversaciones sobre naturaleza, familias descubriendo nuevos proyectos locales y niños curioseando.
En un momento donde todo parece ir demasiado rápido, poder vivir una mañana así en Alcossebre tiene algo especial.
Un mercadillo con alma local
Uno de los grandes protagonistas del día fue el mercadillo ecológico, pensado para dar visibilidad a pequeños proyectos vinculados al territorio, la sostenibilidad y la divulgación ambiental.
Los asistentes pudieron conocer de cerca a productores locales de miel como Miel Mos de Bresca y Miel de Cap i Corb, que además ofrecieron degustaciones y explicaron el importante papel de las abejas en los ecosistemas mediterráneos.
La apicultura despertó muchísimo interés entre los visitantes. Un momento en el que se pudo aprovechar para preguntar sobre los tipos de miel, el trabajo de las colmenas y cómo afecta el cambio climático a las abejas. Fue uno de esos espacios donde se mezclan tradición, conocimiento y conversación pausada.
También contamos con Libros Libres, una iniciativa preciosa basada en dar una segunda vida a los libros. Esto, ofreció la posibilidad de acercarse a buscar nuevas lecturas para el verano o simplemente a descubrir historias olvidadas esperando un nuevo hogar.
Por su parte, Nébula Astrolúdico acercó el universo a pequeños y mayores con gafas de eclipse, merchandising astronómico y actividades relacionadas con el cielo y la observación solar.
APNAL y Activèlo completaron el mercadillo con propuestas vinculadas a la ecología, el cicloturismo y el respeto por el entorno natural.
Más allá de comprar o descubrir productos, el mercadillo se convirtió en un punto de encuentro donde compartir intereses, aprender y conectar con personas que trabajan cada día por una forma de vida más sostenible.
Descubriendo la Serra d’Irta sobre ruedas
Si hubo una actividad especialmente esperada, esa fue el cicloturismo, de la mano de Activèlo, guiado por la Serra d’Irta; ¡y no es para menos!
Pocas experiencias representan mejor la esencia de Alcossebre que recorrer el litoral mediterráneo pedaleando entre montañas, calas y caminos forestales junto al mar.
Las dos salidas organizadas por Activèlo, a las 10 h y a las 12 h, reunieron a participantes de diferentes edades y niveles. Algunos optaron por e-bike, otros por bicicleta BTT y otros trajeron incluso sus propias bicis para sumarse a la experiencia.
El recorrido de 14 kilómetros permitió descubrir algunos de los paisajes más bonitos del Parque Natural de la Serra d’Irta desde una perspectiva diferente: sin prisas, sintiendo el entorno y disfrutando del camino.
Uno de los aspectos más valorados por los asistentes fue precisamente el carácter accesible de la ruta. El itinerario discurre por pista forestal junto al mar, lo que permite disfrutar de la experiencia tanto si eres ciclista habitual como si simplemente quieres pasar una mañana activa en la naturaleza.
Durante el recorrido no faltaron las paradas para contemplar el paisaje, hacer fotografías y comentar curiosidades sobre la flora y fauna del parque natural.
Porque la Serra d’Irta no es solo uno de los espacios naturales más importantes de la Comunitat Valenciana; es también uno de los pocos tramos vírgenes del Mediterráneo donde todavía se puede sentir una conexión auténtica con el paisaje.
Aprender también es parte de la experiencia
Mientras algunos recorrían la Serra d’Irta en bicicleta, el Aula Natura del Camping Ribamar acogía el espacio “Curioseando”, una serie de charlas divulgativas centradas en sostenibilidad, tradición y oficios vinculados a la naturaleza.
La agricultura ecológica, la alfarería y la apicultura fueron las grandes protagonistas de la mañana.
Las charlas generaron mucho interés y demostraron que cada vez más personas buscan reconectar con procesos artesanales, consumo responsable y formas de vida más sostenibles.
Escuchar hablar de agricultura ecológica en un entorno natural como el de Alcossebre cobra todavía más sentido. Entender cómo se producen los alimentos, cómo se trabaja la tierra de forma respetuosa o cómo pequeños proyectos locales mantienen vivas determinadas tradiciones forma parte también de la educación ambiental.
Lo mismo ocurrió con la charla sobre alfarería, donde muchos asistentes descubrieron técnicas tradicionales y la importancia de conservar ciertos oficios artesanos.
Y, por supuesto, la apicultura volvió a despertar muchísima curiosidad. Las abejas se convirtieron casi sin querer en uno de los símbolos de esta Fiesta de la Naturaleza.
Talleres para mirar la naturaleza con otros ojos
A partir de las 11:30 h comenzaron los talleres simultáneos, una de las actividades más participativas de toda la jornada.
En el Aula Natura, APNAL organizó un taller de seguimiento de rastros y huellas que fascinó especialmente a los más pequeños. Aprender a identificar señales de animales, interpretar huellas y entender cómo se mueve la fauna dentro de la Serra d’Irta transformó el entorno en una especie de libro abierto lleno de pistas.
Muchos niños salieron del taller mirando el suelo de otra manera.
Y eso es precisamente lo bonito de este tipo de actividades: enseñar a observar.
Mientras tanto, en la plaza principal y la pista multideporte, Nébula Astrolúdico desarrolló un taller de astronomía solar que reunió a muchísimas personas interesadas en observar el sol de forma segura y aprender más sobre astronomía.
Ver a familias enteras mirando al cielo juntas, haciendo preguntas y descubriendo curiosidades sobre el universo fue una de las imágenes más bonitas del día.
Vermut, conversaciones y buen ambiente en La Taula d’Irta
Toda gran mañana mediterránea necesita su momento de pausa. Y ahí entró en escena La Taula d’Irta.
El restaurante del Camping Ribamar se sumó a la Fiesta de la Naturaleza con una happy hour de vermut que terminó convirtiéndose en uno de los puntos de encuentro más animados de la jornada.
Entre las 11 h y las 12 h, muchísimas personas aprovecharon para sentarse, brindar y compartir impresiones sobre las actividades mientras disfrutaban del ambiente relajado del camping.
Fue uno de esos momentos sencillos que resumen perfectamente lo que significa vivir experiencias al aire libre en Alcossebre: buena compañía, naturaleza, gastronomía y tiempo de calidad.
Mucho más que un evento
La Fiesta de la Naturaleza no nació solo como una programación de actividades.
Nació con la intención de crear un espacio donde conectar personas, territorio y naturaleza.
Y viendo la respuesta de esta edición, sentimos que el objetivo se cumplió.
Durante toda la mañana vimos conversaciones espontáneas entre desconocidos, niños descubriendo cosas nuevas, personas interesándose por proyectos locales y visitantes que llegaban por primera vez al Camping Ribamar y descubrían el enorme valor natural de la Serra d’Irta.
Ese es precisamente el tipo de turismo y de experiencias que queremos seguir impulsando desde el Ribamar: propuestas auténticas, sostenibles y vinculadas al entorno.
Porque creemos que Alcossebre tiene muchísimo que ofrecer más allá del turismo convencional.
Gracias por formar parte de esta jornada
Queremos dar las gracias a todas las personas, colaboradores, asociaciones y proyectos que hicieron posible esta Fiesta de la Naturaleza.
Gracias a APNAL, Activèlo, Nébula Astrolúdico, Mos de Bresca, Miel de Cap i Corb, Casa de les Monedes, Libros Libres y todas las personas que participaron activamente durante la jornada.
Y, por supuesto, gracias a todas las personas que decidieron pasar el domingo con nosotros.
Ver el Camping Ribamar lleno de vida, aprendizaje y naturaleza nos recuerda por qué seguimos apostando por este tipo de iniciativas.
La Serra d’Irta tiene algo especial. Y compartirla así todavía más.
¡Nos vemos en la próxima aventura!
Reserva ya tu estancia para este verano y disfruta de todas las actividades que Camping Ribamar ofrece.